 Por una decepción amorosa, una veinteañera decidió emprender el viaje al más allá, para lo cual ató una cuerda al techo de su casa en la Colonia Buenavista, Delegación Iztapalapa, pero resulta que la fibra no aguantó su peso -aunque era delgada- y el cadáver se cayó y quedó grotescamente tendido de espaldas en el suelo, así fue como lo encontraron sus parientes.
Este caso que se suma a la racha de suicidios que ocurren en los últimos días en la capital mexicana -casi uno diario- sucedió ayer en la casa marcada con el número 37 de la calle Montana, casi esquina con Las Minas.
La ahora fallecida fue identificada como Angeles Flores Cortés, quien contaba apenas con 20 años de edad, y antes de partir por su propia voluntad al viaje eterno, escribió una sentida carta en la que expresaba su dolor por haber terminado su relación de amor con Osiel, de quien se despidió lo mismo que de sus papás y les pidió perdón, pero les dijo que ya no podía vivir otro día más.
Fue la hermana de la ahorcada quien descubrió el cuerpo de su consanguínea, la cual vestía una playera negra, pantalón semicorto blanco y zapatillas de igual color.
Su cuerpo, como ya se dijo, quedó de espaldas, con las rodillas flexionadas hacia atrás y los pies pegados a las caderas, ya que la cuerda con la que se colgó del techo sólo aguantó unos minutos el peso y se rompió, con lo cual el cadáver lo encontraron de esa manera y así lo levantaron las autoridades periciales, ministeriales y judiciales. |